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Prometeo...

Entre lo animal y lo humano,  no nos resistimos a ninguno y nos civilizamos bajo instinto.  Prometer pasiones,  casi como comprometer emociones, y así nos vamos... presintiendo, sintiendo y consintiendo.  Nos juramos tanto, que ahora le sobrevive una sola y digna promesa;  La más importante. La que nos hicimos a nosotros mismos;  pero a solas, por aparte.  Esa misma que menos diseñamos,  ésa que más cumplimos, la de olvidarnos.  ...Prometheus who changed his mind.    AR

El Arte de Volar según Su Enciclopedia...

Hemingway decía que un gato lleva a otro gato, uno de ellos, los míos, lo sabía todo, y yo que todavía no sé si lo digo hasta ahora por no poder, o el tan simple, no querer. Saber es conocer, y tu te tomaste el tiempo para ello. Para medir mis matices, entre tus tonos claros y grises, y comenzar donde terminamos la última vez. Despertar sin ti, casi es no amanecer. El valor q me tenías, me lo dabas y recordabas de inmediato, y yo que me veía a través de tus ojos, porque sabía que mirándonos, nos decíamos más. Es una pena que alegra, el saberte mío, aun después de haberte perdido pues en caminos como los nuestros, cuando tus pasos van lejos, se escuchan cerca y cuando tu calor me falta, te recuerdo en el frío. Hasta siempre buen amigo, no se que decir cuando pienso poco y siento tanto Por eso puedo decir que eras un Sabelotodo, porque lo sabias todo de mí, Y casi estoy segura q sabes a donde fuiste, simplemente no lo quisiste compartir y ahora que no e...

Por días independientes...

Celebrando un poco hechos históricos que llevan siempre a la independencia, ya no sé si personal o nacional, pero me inclino por los pensamientos que tenía Julio Cortázar sobre el tema, pensando en que las condiciones actuales apenas nos permiten llamarnos independientes... De sus momentos, partes del Discurso del Día de la Independencia:  "Una vez más me ha correspondido el deber -- que es también un honor- de dirigiros la palabra. No he querido traer aquí la evocación de los hechos históricos que conmemoramos. Pero hay en cambio otras cosas que debo deciros; cosas que no son ajenas al día que celebramos; cosas que entroncan con las gestas más puras de nuestra historia; cosas que vosotros estáis viviendo, que forman parte de vuestra sangre y de vuestro espíritu. En esto si os haré justicia porque sé que es propio del hombre conocer más del pasado que del presente, y tener la mirada dirigida hacia o que fue, en vez de volverla hacia lo que es, y lo que debe ser. ...

De nuevo, el viejo cortapensamientos...

La memoria y el olvido nos juegan trampas por igual.  Un estiramiento que se encoge, de pequeños que se hacen grandes; donde a veces alargamos tanto el recuerdo hasta romperse,  y otras muchas lo compactamos de tal modo que se pierde, para no volver jamás.  Hay una pequeña burla entre la amnesia y la intención,  que nos trae a la memoria cuán poco se domina  el comenzar, terminar, recordar y olvidar. Existe creo; una jugada por nuestra parte,  pues en esta partida donde influye tanto el tiempo hay un espacio que nos salva, nos rescata de caer en ese abismo entre los dos.  Es cierto, lo nuevo se hace viejo.  Pero cuando cambia de lugar,  lo viejo es nuevo, en otro lado;  una y otra vez. 

Carta Para Mí

He aprendido a despedirme, Sin decir adiós; Pero esta vez escribo para mí, Porque quizá tenga tiempo de leerme.

Que se pierda...

Porque cuando te escribo o pienso, Desde cualquier ángulo de la memoria, Siento de vuelta la complicidad de aquéllo, Como si supieras que es a tí a quien te hablo dentro, Aunque adentro ya no recuerde muy bien quien eras, Y ahora, no sepa en verdad quien eres. Si lo busco Todavía encuentro, no sé si un lazo; en pedazos o un retazo, Pero intenso de no ser, Lleno de ganas de no existir Lleno de muerte para salir a vivir. Lo que se busca, se encuentra; Y lo que se esconde, que se pierda...

Por el coraje de crecer...

Aprendi que los años son para mí. Sus dias, sus noches ; con mis cantos o reproches. Aprendí que aunque no es nada nuevo, hay muchas cosas nuevas, que el equilibrio está entre el propósito y el olvido; me he cansado tanto de la celebración de los deseos, q voy a canjearlos por certezas, sean dignas de festejar o no, al menos me reservo el derecho de admitir solo lo real. Aprendi q llenar las paredes de intenciones no me hace mejor, es tacharlas de la lista, por logro o entendimiento, lo q llena mi hoja interna de un sinfin de emociones q mezcladas entre sí, resultan en felicidad. Aprendí del tiempo q su vejez o juventud la decido yo; los relojes pocas veces están todos de acuerdo y esta noche alineamos el nuestro no en minutos sino en abrazos, para q luego corra segun los tiempos personales y sus propias decisiones. Aprendí q para entender, no debo dejar de aprender, y ahí reside mi receta para celebrar. Un brindis por los viejos pasos que nos llevan por nuevos c...